La tecnología del hidrógeno ha aportado ya muchas cosas a las sociedades de todo el planeta: mejoras en el desarrollo de baterías, mayores índices de sostenibilidad, vehículos eficientes y de menor consumo que, además, tienen ventajas significativas para el usuario, principal beneficiario de un modelo que, con el tiempo, llegará y se convertirá en lo normal dentro de las sociedades del mundo.
Hay mucho que decir sobre estos automóviles, y poco tiempo para hacerlo. Siempre he creído que a pesar de que en España apostamos muy fuerte por los coches eléctricos y nos salió un poco mal la inversión, estamos a tiempo de rectificar y hacer las cosas como otras naciones las hacen, para así conseguir que los ciudadanos tengan acceso no sólo a subvenciones para adquirir estos transportes, sino también a toda la infraestructura que conllevan, y que hemos echado mucho de menos desde principios del 2000, momento en el que los coches de hidrógeno empezaron a ser algo importante para las grandes marcas. Y mientras se sigan sucediendo, sin prisa pero sin pausa, desarrollos en esta tecnología, hay razones para creer que el hidrógeno ocupará con el tiempo el lugar que merece, y será un referente de cómo una tecnología diferente puede revolucionar un lobby como el del automóvil.
El dinero es un problema, sí, pero al final los combustibles fósiles se acabarán, y tendremos que optar por alternativas viables para un planeta ya muy maltratado. El hidrógeno estará ahí cuando llegue ese momento, pues no en vano ha demostrado tener todo lo necesario para ser la tecnología del futuro.
La noticia llamaba la atención de la prensa especializada: un camión ha tenido un accidente mientras transportaba la friolera de 22 toneladas de hidrógeno en la región de Arequipa, en Perú, tras chocar contra un muro y volcar, a pesar de lo cual no se registraron heridos, por fortuna.
¿Previsible o sorprendente? La verdad es que se queda uno con la duda al ver la evolución de los acontecimientos en este mes de febrero con respecto al hidrógeno. Y es que cada vez son más las grandes compañías que anuncian que de cara al futuro su apuesta más fuerte en el mercado de los vehículos ecológicos será la del hidrógeno.
Francisco Roger, socio de Automoción de KPMG en España, ha hecho unas declaraciones muy interesantes al hilo de las últimas fusiones que se han producido entre algunas de las grandes marcas que están dispuestas a lanzarse al mercado del hidrógeno en un corto plazo de tiempo.
En los últimos días se ha visto mucho movimiento en torno al tema del hidrógeno; si primero habían sido Ford, Renault y Mercedes los que habían anunciado el lanzamiento de modelos de este tipo para el año 2017, ahora es Hyundai la que sorprende con una propuesta tan impresionante como el iX35 FCEV, que no dejará a nadie indiferente.
La unión hace la fuerza. O, al menos, eso es lo que parece indicar el reciente acuerdo alcanzado entre las compañías Ford, Renault y Mercedes en la ciudad japonesa de Yokohama, con el objetivo de lograr el lanzamiento de coches de hidrógeno con fines comerciales, como máximo, para el año 2017.
Con el firme objetivo de convertir Alemania en una nación con una red sólida de hidrogeneras, se ha producido un significativo acercamiento entre el país y Japón a nivel empresarial, con el fin de conseguir ser una de las grandes potencias del hidrógeno para el año 2015.
McPhy Energy, un desarrollador y fabricante líder de almacenamiento de hidrógeno en estado sólido, ha anunciado hoy que la compañía ha adquirido PIEL, un pionero italiano en generadores de hidrógeno basados en la electrólisis de agua.
Siempre he sido de los que defienden la idea de que para conseguir hacer evolucionar el modelo de parque automovilístico que tenemos en España es necesario apostar más por la educación, haciendo especial énfasis en la promoción de las energías renovables como una alternativa no sólo viable, sino preferible.
Desde que en Audi anunció recientemente que iba a lanzar coches de hidrógeno a lo largo del año 2015, muchos han sido los fabricantes que han querido demostrar su compromiso con el medio ambiente (y con el negocio, claro), demostrando que también están preparados para el cambio.
Conseguir abrirse paso en un mercado tan complejo como el de los vehículos ecológicos no es tarea fácil, pero en Audi tienen claro que la mejor forma de conseguirlo es atacando con rapidez, y lanzando propuestas innovadoras y tecnológicamente más avanzadas, sin lugar a dudas una de las señas de la casa.
La marca Audi, que ha trabajado duramente en la carrera por los coches de hidrógeno a pesar de no contar con modelos comercializados, ha decidido ir un paso más en su compromiso con este tipo de automóviles, instalando una nueva planta de autogás e hidrógeno en Alemania.
Conseguir crear un catalizador de hidrógeno que sea económicamente rentable ha sido una de las cuestiones en las que más se ha investigado a lo largo de los últimos años, ya que se trata de uno de los grandes problemas para conseguir producir hidrógeno a un precio razonable.