Las empresas siguen su propio protocolo de Kyoto.

Mientras los países se echan la culpa unos a otros, la industria privada se sube al carro de la lucha contra el cambio climático. Hace unos días la empresa de telecomunicaciones inglesa Britis Telecom (BT), anunció si propósito de reducir las emisiones de CO2 en un 80% para el año 2020.
Esta compañía tiene una larga trayectoria en su compromiso con el medio ambiente, entre los años 1996 y 2008 consiguió una reducción del 60% de sus emisiones. Para conseguir la nueva propuesta han contado con la colaboración de la organización Carbon Disclosure Project, una organización sin ánimo de lucro que colabora para que las empresas avancen sin comprometer el medio ambiente.






Los veintisiete integrantes de la comisión europea han aprobado un nuevo proyecto de investigación cuyo objetivo es implantar el hidrógeno como combustible para vehículos. El proyecto está dotado de un presupuesto de 470 millones de euros.



