La energía eólica tiene problemas
El presidente de la APECYL acaba de hacer unas declaraciones que van a poner los pelos de punta al Gobierno de España, ya que parece dispuesto a defender con uñas y dientes aquello que ha sido llamado a vigilar: el desarrollo del sector privado de energía eólica en España.
Según ha comentado, la Administración estaría cometiendo graves e insalvables errores al obligar a cumplir a las nuevas empresas del sector con una serie de requisitos demasiado hieráticos, y que no dan cabida a los proyectos que, si bien son interesantes, todavía no están acabados y, por lo tanto, no tendrán subvenciones si la cosa sigue por el camino que está marchando. Y claro, si no hay dinero, no hay posibilidad de seguir adelante con los proyectos, y por tanto todo el dinero invertido hasta la fecha se va al garete y no habrá servido para absolutamente nada.
En mi opinión, el Gobierno debería ser más flexible y tratar de abrir la mano un poco más... no sólo porque el 2020 (y, por tanto, la normativa europea) está a la vuelta de la esquina, sino porque con esta actitud está logrando acabar con demasiados puestos de trabajo.

A pesar de que parecía que íbamos a poder cerrar el año sin tener que poner sobre la mesa una mala noticia más, el gobierno de España acaba de asegurarse hace poco tiempo de que esto no sea posible.
El actual Ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha hecho unas interesantes declaraciones relacionadas con el sector de las energías renovables, que llegan en medio de toda la polémica que se ha generado en torno a la subida que se va a producir en muy pocos días en el precio de la electricidad.

La noticia que desata la polémica llega de la mano de Álvaro Mazarrasa, portavoz de la AOP (Asociación Española de Operadores Petrolíferos), quien advierte de que muy pronto el consumidor verá incrementado el precio por litro de carburante en nada menos que 4,5 céntimos de euro por litro a consecuencia de «las ineficacias que se producirán en el sistema logístico con la introducción del bioetanol». Como fácilmente puede imaginarse, esto puede tener graves conscuencias para nuestro país, que ya de por sí se está viendo terriblemente afectado por una fuerte crisis económica.

