Durban, en el ecuador y sin protocolo

Ya hemos pasado el ecuador de la importantísima cumbre que está teniendo lugar en Durban (Sudáfrica), y a pesar de que algunos de los lectores decían que era pertinente tratar de mantener el optimismo en torno al tema de que se consiguiese sacar un nuevo Protocolo de Kioto de ella o, por lo menos, renovar el que ya existía hasta la fecha, y que expira en el próximo año 2012.

Mientras los Gobiernos escurren el bulto y no se mojan demasiado en las grandes medidas, que a su vez implican grandes compromisos, asuntos de una importancia capital, como la gestión del medio ambiente o los límites de emisiones de CO2 aceptables quedan pendientes, por no hablar de otras materias que, no teniendo tanta repercusión, también deberían ser revisadas. Nada sobre coches ecológicos, y por supuesto muy poco sobre energías renovables es el nefasto balance transcurrido el 50% del tiempo, que es precisamente lo que me lleva a pensar de forma bastante pesimista sobre la Cumbre de Durban, que pasará a la historia como el clásico ejemplo del quiero y no puedo o, mejor dicho, puedo y no quiero de algunos países, más interesados en el beneficio económico que en el medio ambiente.

Todavía faltan algunos días, y es posible que nos llevemos la sorpresa… sin embargo, por ahora yo me quedo con la idea de que mientras problemas como el cambio climático siguen ahí fuera, no quedan muchas naciones interesadas en darles una solución que les acarrearía sacrificios.

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis:

ESCRIBE UN COMENTARIO