El accidente de las 22 toneladas de hidrógeno

camiónLa noticia llamaba la atención de la prensa especializada: un camión ha tenido un accidente mientras transportaba la friolera de 22 toneladas de hidrógeno en la región de Arequipa, en Perú, tras chocar contra un muro y volcar, a pesar de lo cual no se registraron heridos, por fortuna.

Me parece interesante aprovechar precisamente esa noticia para reflexionar sobre el riesgo real que los vehículos de hidrógeno suponen, y que todavía hoy tenemos que ver entre algunos como el argumento que sustenta sus palabras en contra de esta tecnología tan respetuosa con el medio ambiente y eficiente, pero que pone en serio riesgo el modelo de negocio de algunas empresas dedicadas a los combustibles fósiles. Si un camión con 22 toneladas de hidrógeno no resulta destruido tras un accidente, es lógico pensar que el riesgo para un automóvil sería mínimo en caso de choque. Bien es cierto que no hay que caer en la demagogia, y habrá quien señale que el riesgo del hidrógeno radica en la aparición de fuego, pero lo cierto es que las pruebas realizadas por las grandes compañías han demostrado en más de una ocasión que la asociación del hidrógeno con peligro en caso de accidente es falsa e irracional.

Lo cierto es que me alegran que eventos como este sirvan para demostrar la fiabilidad del hidrógeno en caso de accidente en carretera, y creo que se le debería dar la importancia que merece al asunto, para respaldar un poco más a la tan a menudo olvidada tecnología.

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