La fiebre del hidrógeno

Cada vez son más y mejores. Los coches de hidrógeno están pasando de ser los grandes desconocidos del mercado de los vehículos ecológicos, a ser más y más protagonistas de la historia; si hace unos años lo único que se podía encontrar era algún que otro motor en automóviles bastante convencionales, hoy por hoy las posibilidades del hidrógeno han aumentado muchísimo.

Y es que no sólo existen ya motos de hidrógeno, como era el caso de la Scooter presentada la semana pasada en Taiwan, sino que ahora el mercado va más allá y podemos elegir desde un modelo de coche de hidrógeno hasta un deportivo de altísima gama y con todas las prestaciones de un vehículo de ensueño. Además, más allá de todo eso hay una infinidad de aplicaciones para el hidrógeno que parecen haberse descubierto ahora, como baterías para Smartphones de hidrógeno o incluso modelos de cortacésped que integran baterías de célula de hidrógeno, y que llegan desde Estados Unidos. Todo ello con el denominador común de ecología y eficiencia energética, algo que conforme pasan los años los consumidores cada vez tienen más presente a la hora de realizar su elección de compra.

Me parece fantástico, pues, que el hidrógeno tenga toda esa capacidad de respuesta y de dar cobertura a los más diversos fines, pero creo que es importante recordar que, si hemos llegado hasta este punto, ha sido gracias a la investigación, por lo que creo que es clave lograr convencer a quien toque de que financiar a los científicos es la única forma de generar tales grandezas.

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis:

ESCRIBE UN COMENTARIO