Los eléctricos, en las instituciones

Ya hemos comentado alguna vez el fiasco que, pese a todas las inversiones realizadas por el Ministerio de Industria durante el año pasado, han supuesto los coches eléctricos en España. Sin embargo, hay algo que resulta todavía más inquietante si uno se para a analizar los datos, y que hace la realidad de este tipo de automóviles mucho más difícil de aceptar para el español medio (si cabe): la mayoría de los coches eléctricos adquiridos durante el 2011 no están en posesión de personas de la calle, sino que han pasado a manos de instituciones públicas.

De esta manera, sorprende el hecho de que los propios ayuntamientos y Administraciones en general hayan sido en muchos casos los que han puesto el dinero para la compra de los automóviles eléctricos y, no se sabe muy bien si por tener alguna solicitud o simplemente con afán de dar ejemplo, se han hecho con alguno de estos modelos para su uso, obviamente destinado a lo público. Teniendo esto presente, creo que se hace no sólo necesario sino también justo un cambio en la manera de ofrecer las subvenciones, abriendo más la mano para los coches de hidrógeno y, ya de paso, poniendo alguno en posesión de las propias Administraciones.

Lo digo porque, si al final quienes lo van a adquirir son quienes lo promocionan, y lo que queremos es poner en circulación coches verdaderamente ecológicos, me parece una alternativa más inteligente la de apostar por los coches de hidrógeno, cuyo índice de emisiones suele ser más bajo, que por los eléctricos.

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis:

ESCRIBE UN COMENTARIO