No es ecológico todo lo que parece

ebook

Bueno, hoy vamos a tocar un tema más relacionado con el área de las energías renovables, pero que está muy en boga en los últimos días: los ebooks. Se trata de un interesante aparato que permite almacenar y leer cientos de libros sin gastar ni un ápice de papel, y que además nos facilita la tarea, ya que podremos llevarlos a cualquier parte.

En principio, todo perfecto y muy ecológico, ya que si este tipo de formato se aplicase a gran escala, sería inmensa la gran cantidad de árboles que se salvarían de la insaciable destrucción del ser humano sobre los bosques del planeta. Sin embargo, y como ya dije cuando hablaba del artículo de los biocombustibles, la cuestión no radica en ser ecologistas a cualquier precio; hay que ser razonables ante todo.

Y es que si uno se para a ver los anuncios de las compañías distribuidoras de los aparatos, tendrá la impresión de que casi nos quieren vender que los libros desaparecerán por completo con la llegada del ebook. Y esto ni es así, ni tiene pinta de ir a serlo nunca. Por este motivo, no debemos caer en el error de considerar que son la panacea de lo “verde” y ecológico. Además, por si alguien no lo sabe, los procesos de elaboración del ebook incorporan metales altamente contaminantes en toda su estructura electrónica interna, cosa de la que no se habla para nada en la publicidad del aparato.

Como es lógico, no quiero con esto hacer apología ni cargar contra nada… simplemente digo que no debemos caer en la farsa de pensar que todo lo que nos venden como ecológico y renovable lo es, porque no es así (y, por desgracia, cada vez lo es menos). Un progreso como este sólo dará lugar a un espectacular aumento de la piratería en literatura, aunque ciertamente tiene un cierto trasfondo ecologista.

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