Espionaje basado en hidrógeno
La conocida compañÃa Boeing acaba de anunciar un logro muy interesante, que no sólo supone una muestra más de los frentes en los que el hidrógeno está resultando una opción interesante, sino que además implicará un gran beneficio a esta empresa a partir de un producto altamente ecológico; y es que desde Boeing han destacado que ya es el momento de comenzar a hacer las pruebas pertinentes para poner en el aire el Phantom Eye, un avión de espionaje con tecnologÃa puntera, y que tiene una autonomÃa sorprendente, de hasta cuatro dÃas de vuelo.
Aunque todavÃa está en fase de desarrollo, el modelo promete y mucho, ya que puede volar a una altura de 20.000 metros (que lo situarÃa fácilmente fuera de todas las miradas), y además al tratarse de un modelo de avión no tripulado, facilitará enormemente las misiones que puedan poner en peligro a miembros del ejército, ya que ahora será esta pequeña máquina la encargada de exponerse a los ataques enemigos que pueden producirse en estas misiones.
El Phantom Eye ya ha ido hacia el Centro Dryden de Investigación de Vuelos de la NASA, y podrÃa estar funcionando muy pronto... aunque supongo que si de verdad cumple con éxito su trabajo, seremos muy pocos los que tendremos la oportunidad de ver en marcha esta pequeña nueva maravilla que funciona a través del hidrógeno.

Una sorprendente noticia saltaba hoy a los medios de comunicación, y es la impresionante entrada en escena de lo que va a suponer, sin lugar a dudas, una pequeña revolución en el mundo de los transportes, concretamente en todo el entorno de la aviación.