El Principado de Asturias ha tenido muchísimos problemas en los últimos tiempos por la falta de subvenciones para el carbón, que han llevado a las conocidas protestas mineras, y que tiene como desenlace una intervención directa de la UE, como mediadora.
Para ello, las autoridades y representantes del sector se han desplazado hoy a Bruselas, donde defenderán un proceso de evolución del carbón a las energías renovables, que tiene sentido como solución para evitar que los mineros se queden, directamente, en el paro. Sin embargo, analizando la cuestión, uno se pregunta cómo se puede pretender que el carbón que se extrae en el Principado de Asturias, uno de los más contaminantes y menos provechoso desde el punto de vista energético, se admitirá en Bruselas como una “solución para respaldar a las energías renovables”, cuando es más que evidente que, sin querer con ello justificar que el Gobierno de España se despreocupe de los mineros, es un modelo obsoleto. España necesita apostar por modelos basados en energías renovables realmente sostenibles, y no puede permitirse el lujo de seguir financiando proyectos que son pan para hoy y hambre para mañana, como es el caso.
Además, desde la UE alertan de que España necesita comenzar cuanto antes su proceso de transición para convertirse en una nación más sostenible desde el punto de vista energético, por lo que lo más probable es que de la reunión de hoy salga un rotundo no a la financiación del carbón.
El Gobierno de España acaba de cometer otro inmenso error, a mi juicio, al brindar su apoyo a una iniciativa de lo más lamentable, que no es otra que la de respaldar las inversiones del Banco Mundial en el sector del carbón.Y es que han despertado la furia de varias asociaciones ecologistas como Amigos de la Tierra, Inspiraction o Ecologistas en Acción, que se han acercado al Ministerio de Economía y Hacienda para mostrar su descontento con las medidas presentadas por ambos organismos ante el panorama político internacional.
Parece que el tema del carbón sigue bastante candente, y ahora es el propio Instituto Nacional del Carbón, dependiente del CSIC, el que está haciendo auténticos esfuerzos por conseguir salir del paso, tras todos los problemas que hemos visto atravesar al sector durante los últimos tiempos, y que podrían terminar muy mal para los trabajadores de este frente industrial si no se pone algún remedio.
Por fin la que será sin duda la buena noticia de la semana, y que parece ser una especie de regalo de Reyes… eso sí, con algo de retraso.
La CNE acaba de convocar hoy una reunión extraordinaria, en la que se plantearon los serios problemas que atraviesa el sector de producción de carbón en nuestro país.