La compañía Honda, marca conocida por el hecho de que siempre han sido unos grandes impulsores del motor de hidrógeno y todo lo relacionado con esta fuente de energía, ha dado otra vuelta de tuerca a esa reputación al inaugurar un estación de recarga para coches de hidrógeno en su factoría ubicada en Swindon, en el Reino Unido, con la que pretenden demostrar que esta tecnología tiene sitio en el mercado, y que se puede conseguir un cambio importante si empiezan las grandes marcas a llevarlos a cabo.
En palabras de los impulsores de la idea en el seno de Honda: “Esto demuestra que podemos construir una infraestructura necesaria para establecer un sistema de transportes impulsado con hidrógeno. Pero con el apoyo público y privado”. Y es que con esta hidrogenera lo que se pretende ante todo es que los que tienen ya a su disposición coches de hidrógeno (como pasa en la propia empresa), como todos aquellos que están trabajando en el desarrollo de algún modelo concreto, puedan beneficiarse y recargar sus depósitos o baterías en este nuevo punto de carga.
Con este tipo de iniciativas se demuestra lo que ya llevamos bastante tiempo comentando muchos por aquí, y es que el modelo de financiación de las redes de hidrogeneras debe contar con apoyo público, desde luego, pero sin contar con la fuerza de las grandes marcas del sector automovilístico, será bastante difícil poder llevar esto a buen puerto. Sobre todo en países como España donde, obviamente, el dinero ahora mismo no es que sobre.
Honda se está lanzando últimamente al mercado del hidrógeno con gran fiereza, a través de modelos que combinan eficiencia energética con vanguardia, como lo es el que analizamos hoy, el Honda FCX Clarity. Se trata de un vehículo alimentado, como es lógico, por batería de hidrógeno, del cual no están en circulación demasiadas unidades a lo largo y ancho del mundo, ya que la mayoría de países, como es el caso de España, no cuentan con las infraestructuras necesarias para acoger adecuadamente este lanzamiento.












