¿Invertir, o no invertir?

Como dirÃa Shakespeare, esa es la cuestión. Y es que parece ser que mientras el sector de las energÃas renovables no han dejado de dar muestras de gozar de una estupenda salud, y apuntando maneras a un espectacular crecimiento en el futuro, todavÃa hay mucha gente que se muestra reticente al cambio que ya está aquÃ.
Si bien hoy por hoy los más ecologistas tenemos que «tragarnos nuestras palabras» y aceptar que nuestras energÃas alternativas no ofrecen, en cierta parte, todo lo que podrÃa desear el consumidor (bueno, bonito y barato), opino que verdaderamente las energÃas renovables están creciendo a un ritmo que mete miedo, y seguramente en pocos años podremos abastecernos gracias a ellas, ahorrando millones a los españoles, y muchos disgustos al medio ambiente.

