Y al fin, la verdad

Desde el primer día en el que el Gobierno de España hizo sus estimaciones sobre las que en su opinión iban a ser las ventas de coches eléctricos, dejé muy claro que en mi opinión pensar que 12000 vehículos de este tipo estarían matriculados para el año 2011 era una farsa, y de las grandes. Sin embargo, hubo quien respaldó al Ejecutivo, y justificó las inversiones… ¿para qué? Pues para que, casualidades de la vida, justo una semana antes de las próximas elecciones generales, el Gobierno de España deje claro, aunque sea por lo bajini, que el asunto ha terminado en tremendo fracaso.

Y no lo digo sólo por las 197 personas que, oigan, se han beneficiado de las subvenciones y ayudas que surgían casi de debajo de las piedras, y que tenían por objetivo lograr que España avanzase enormemente; también hay otro aspecto muy importante, como es el hecho de que los coches híbridos y los coches de hidrógeno, en ese tiempo, apenas sí han llegado a la sombra de las financiaciones tan absolutamente espectaculares que tienen los coches eléctricos. Y no será porque en la UE no podamos tomar buen ejemplo, porque de eso también hemos hablado largo y tendido.

Si los políticos gastan el dinero en asuntos poco provechosos la gente se queja; ¿por qué no tener el mismo sentido crítico con los coches eléctricos? Porque para poner 197 míseros coches en marcha, yo hubiera preferido que regalasen 200 coches de hidrógeno: se habría ahorrado dinero al erario público, y tendríamos automóviles sin emisiones y mucho mejores para el medio ambiente.

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis:

ESCRIBE UN COMENTARIO